1 Juan 2:9 El que dice que está en la luz,
y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano,
permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano
está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las
tinieblas le han cegado los ojos.
1 Juan 3:14- 17 Nosotros sabemos que hemos
pasado de muerte a vida, en que
amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es
homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor, en que él
puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por
los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener
necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
Romanos 12:1- 21 Así que, hermanos, os ruego
por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio
vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a
este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
Dios, agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada
cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que
debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que
Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos
miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros,
siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De
manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida
de la fe; o si de servicio, en servir; o
el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que
reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace
misericordia, con alegría. El amor sea
sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal;
en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere
diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la
tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los
santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid,
y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los
humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por
mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto
dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os
venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios;
porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale
de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego
amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien
el mal.
Romanos 13:10 El amor no hace mal al prójimo;
así que el cumplimiento de la ley es el amor.
Romanos 14:13, 14 Así que, ya no nos juzguemos más
los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer
al hermano. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo;
mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.
1 Corintios 10:7- 11 Ni seáis
idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a
comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni
forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés
mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de
ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como
algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas
cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a
nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.
1 Corintios 10:12 Así que, el que piensa estar
firme, mire que no caiga.
1 Corintios 10:23- 26 Todo me es lícito, pero no todo
conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
Ninguno busque su propio bien, sino el del otro. De todo lo que se vende en la
carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
1 Corintios 12:26- 28 De manera que si un miembro
padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra,
todos los miembros con él se gozan.
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en
particular. Y a unos puso Dios en la
iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego
los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que
administran, los que tienen don de lenguas.
1 Corintios 15:33 No erréis; las malas conversaciones corrompen
las buenas costumbres.
2 Corintios 4:2-
6 Antes bien
renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la
palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda
conciencia humana delante de Dios. Pero
si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Porque no nos
predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como
vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para
iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
2 Corintios 7:1 Así que,
amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de
carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Gálatas 5:14, 15 Porque toda la ley en esta sola
palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros,
mirad que también no os consumáis unos a otros.
Gálatas 5:26 No nos hagamos vanagloriosos,
irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
Efesios 4:1- 6 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que
andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos
con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu
en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un
Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra
vocación; un Señor, una fe, un
bautismo, un Dios y Padre de todos, el
cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
Efesios 4:17- 19 Esto, pues, digo y requiero en
el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de
su mente, teniendo el entendimiento
entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay,
por la dureza de su corazón; los
cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia
para cometer con avidez toda clase de impureza.
Efesios 4:25- 29 Por lo cual, desechando la
mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque
somos miembros los unos de los otros.
Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje,
haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que
padece necesidad. Ninguna palabra
corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria
edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Efesios 4:31, 32 Quítense de vosotros toda amargura,
enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a
vosotros en Cristo.
Efesios 5:3- 8 Pero
fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros,
como conviene a santos; ni palabras
deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien
acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o
avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie
os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre
los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en
otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de
luz
Efesios 5:11- 18 Y no
participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien
reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.
Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas
manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no
como necios sino como sabios,
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino
entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed
llenos del Espíritu,
Efesios 5:19 hablando
entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y
alabando al Señor en vuestros corazones;
dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro
Señor Jesucristo.
Filipenses 2:3- 5 Nada hagáis por contienda o por
vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como
superiores a él mismo; no mirando cada
uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo
también en Cristo Jesús,
Filipenses 2:14 Haced todo sin murmuraciones y
contiendas,
Filipenses 4:5, 6 Vuestra gentileza sea conocida
de todos los hombres. El Señor está cerca.
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo
que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable,
todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza,
en esto pensad.
Colosenses 3:2, 3 Poned la mira en las cosas de
arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está
escondida con Cristo en Dios.
Colosenses 3:5- 17 Haced morir, pues, lo terrenal
en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y
avaricia, que es idolatría; cosas por
las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales
vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora
dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia,
palabras deshonestas de vuestra boca. No
mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual
conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento
pleno, donde no hay griego ni judío,
circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que
Cristo es el todo, y en todos. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y
amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre,
de paciencia; soportándoos unos a
otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la
manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre
todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros
corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed
agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y
exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros
corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de
hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre
por medio de él.
1 Tesalonicenses 4:4 que cada uno de vosotros sepa
tener su propia esposa en santidad y honor;
no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; que ninguno agravie ni engañe en nada a su
hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y
testificado. Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos
dio su Espíritu Santo.
1 Tesalonicenses 4:11 y que procuréis tener
tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de
la manera que os hemos mandado, a fin de
que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad
de nada.
1 Tesalonicenses 5:14 También os
rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco
ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal;
antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. Estad
siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad
gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo
Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo
todo; retened lo bueno. Absteneos de
toda especie de mal.
1 Timoteo 3:11- 13
Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias,
fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer,
y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejerzan bien el diaconado,
ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo
Jesús.
1 Timoteo 5:8 porque si alguno no provee para los suyos,
y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
1 Timoteo 5:20 A los que persisten en pecar,
repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.
1 Timoteo 5:22 No impongas con
ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.
2 Timoteo 2:4 Ninguno que milita se enreda en
los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
2 Timoteo 2:15, 16 Procura con diligencia
presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que
usa bien la palabra de verdad. Mas
evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.
2 Timoteo 2:19 Pero el
fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que
son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
2 Timoteo 2:22-
26 Huye
también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la
paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las
cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el
siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para
enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá
Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están
cautivos a voluntad de él.
Tito 2:1- 15 Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana
doctrina. Que los ancianos sean sobrios,
serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas
asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino,
maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a
sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a
sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Exhorta asimismo a
los jóvenes a que sean prudentes;
presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza
mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el
adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. Exhorta a
los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean
respondones; no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo
adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. Porque la gracia de Dios se ha
manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a
la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y
piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación
gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para
redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla, y exhorta y
reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
Tito 3:2 Que a nadie difamen, que no sean
pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los
hombres.
Tito 3:3 Porque nosotros también éramos
en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y
deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y
aborreciéndonos unos a otros.
Tito 3:10, 11 Al hombre que cause divisiones,
después de una y otra amonestación deséchalo,
sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su
propio juicio.
Hebreos 3:12, 13 Mirad, hermanos, que no haya en
ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios
vivo; antes exhortaos los unos a los
otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se
endurezca por el engaño del pecado.
Hebreos 13:17 Obedeced a vuestros pastores, y
sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de
dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os
es provechoso.
Santiago 1:19- 27 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre
sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia
de Dios. Por lo cual, desechando toda
inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra
implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no
tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero
no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su
rostro natural. Porque él se considera a
sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y
persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste
será bienaventurado en lo que hace. Si alguno se
cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su
corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de
Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus
tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Pedro Alcázares
Venezuela Para Cristo
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